El Making Of de un viaje a Tenerife (2ª Parte)

Con un viaje a la vista uno siempre vive mejor. Como que el despertador no suena tan estridente. El frío que hace por la mañana cuando pillas la moto no sé, como que tampoco es para tanto, verdad? Incluso los clientes que te dan por culo pues como que te dan por culo pero con cariño, no sé si me explico…

Este año, la idea era clara, ahorrar pero, al mismo tiempo, mirar de realizar un viaje como mínimo al mes, algunos simples escapadas de fin de semana, algunos de casi un mes, como el que tenemos en Agosto y otros, como este que nos ocupa ahora, de una semanita de duración coincidiendo con la Semana Santa.

Esto hace que se solapen, he llegado a tener 5 billetes distintos de avión comprados y eso significa que, o haces malabarismos, o, directamente, no llegas.

Pero vayamos a lo que nos interesa aquí que es en cómo se gestó esa semana en Tenerife una vez ya, como hemos visto en la anterior entrada, teníamos los billetes de avión comprados y nuestro Airbnb esperándonos en la costa de Porís de Abona.

La verdad, lo más importante ya está en el saco, de eso no hay duda, pero sí que es cierto que, en algunos viajes, si quieres que estos salgan redondos hace falta algún que otro preliminar pero oye, a quien no le gustan los preliminares, verdad?

Como moverse por la Isla

Y es que no estamos hablando de una ciudad donde andando se llega a cualquier lado, ni de un lugar repleto de trenes por doquier que te dejan donde tú quieres y a la hora que quieres, no. Tenerife es una isla, sin trenes, con guaguas, si, pero que hace que dependas de ellas para llegar a los sitios con el consiguiente tiempo perdido en ello así que no hay duda de cuál es la mejor opción para recorrer la isla: Coche de alquiler.

A nosotros ya, de por sí, siempre que se puede nos gusta pillar coche. La libertad que te da no tiene comparación y hace que puedas optimizar mucho más los tiempos en cualquier viaje. Se nota en esto que empecé viajando en furgoneta, supongo, pero yo soy de los que si me canso de un sitio, cojo mi coche y me piro. Sin más.

Así que a buscar, claro y, obviamente, en una isla como esta, eso no es absolutamente ningún problema. Más que buscar, la palabra sería elegir. Eso sí, se ha de tener en cuenta un par de cosas, en nuestro caso, al menos.

La primera, la hora de llegada. Pasadas las 00:00 de la noche, por web, al menos, muchas compañías no te dejan la opción de reservar. Ni puto caso, llamar y hacer la reserva por teléfono. Todas, o casi todas, al menos, se esperan a que lleguen los últimos vuelos al aeropuerto a no ser, claro, que estos lleguen con súper retraso pero la mayoría te esperará, no son tan tontos de no hacerlo. Eso sí, toca reservar por teléfono y puede ser, incluso, que algunas te cobren un suplemento por recoger el vehículo fuera de horarios, eso ya depende de la compañía, y de lo fuera de horarios que estés.

El otro tema a tener en cuenta es que volamos a Tenerife Sur y salimos desde Tenerife Norte. Eso que significa? Pues que pillamos el coche en un lugar y, para ir bien, lo tendremos que dejar en otro. Y lo mismo, eso no es ningún problema en la mayoría de los casos pero lo que sí que es cierto es que, en la mayoría de los casos, las compañías te cobran un suplemento por entregar el coche en un lugar distinto al de recogida. Al final todo es mirarlo bien, nosotros estuvimos investigando y investigando hasta que vimos que Avis no te cobra nada por esa gestión y, además, es de las más económicas así que no se hable más. 150€ y un par de llamadas después ya teníamos nuestro Volskwagen Up o similar (obviamente nos tocará el similar: el único coche que seguro no te va a tocar cuando haces una reserva es el que reservas, siempre te toca el similar, para mí que ni tienen de los que salen en la web, es puro postureo) listo para nuestra semana en Tenerife. Sigamos entonces!

Y que haremos una semana allí?

Los que me conocéis sabéis que no soy mucho de preparar los viajes, al menos en el sentido de: hoy haremos esto, mañana lo otro, pasado aquello. Por una sencilla razón, soy demasiado impulsivo y luego, una vez allí, veo algo que me apetece más que lo que había planeado y se van todos los planes al garete.

Obviamente hay viajes y viajes, está claro, si me voy un fin de semana y quiero aprovechar al máximo el tiempo pues igual si que llevo algo mirado de casa pero siempre que se pueda dejar paso a la improvisación pues lo prefiero.

Y Tenerife no iba a ser distinto, claro que no.

Pero ojo, a veces se puede y otras no, como todo en esta vida.

Y es que hay ciertas actividades que mejor llevarlas reservadas de casa si no quieres quedarte con cara de tonto una vez llegas allí.

Si vas a Roma y no quieres comerte horas de cola pues lleva la entrada a los museos vaticanos desde casa o si vas a París y quieres subir hasta el último piso de la Torre Eiffel lo mismo: o pillas la entrada antes o muy probable te quedes con las ganas. Y qué equivale a la Torre Eiffel o a los Museos Vaticanos en esta isla?? Exacto: El Teide.

Mejor reservar o nos la jugamos?

Y es que siempre puedes ir sin reserva, eh, pero tengamos en cuenta que estamos hablando del Parque Nacional más visitado de España y de los más visitados de Europa así que lo más probable es que te tires un buen rato haciendo cola para poder comprar el Ticket del teleférico. Hacerlo es muy fácil, solo tienes que entrar en la Web del parque nacional (aquí) seleccionar franja horaria y amoquinar, claro. Y no poco. 27€ cuesta ni más ni menos subir y bajar en el teleférico. Puedes pillar solo subida o solo bajada o sino marcarte el punto de subir andando hasta arriba del todo, eso sí, 4-5 horas de calentón que no te quita nadie. Y hablo solo de la subida, ojo.

El Teleférico hacia el Teide...

En verdad esta era nuestra idea al principio, pero hay un hándicap a tener en cuenta para ello. Si subes a pata obviamente es para subir hasta arriba del todo, no para quedarte en la estación superior, a unos 3.500 metros de altura sobre el nivel del mar, verdad? Pues para ello hay que pedir un permiso especial en la página web del Parque (Aquí) o sino subir antes de que empiece a funcionar el teleférico (9:00 de la mañana). Y aquí es donde se nos lía un poco el asunto. Lo de subir arriba antes de las 9:00 de la mañana es algo complicado, para ello has de hacer noche en el refugio de Altavista (que también requiere de reserva previa) y pegarte el madrugón de la ostia para poder llegar arriba a la hora señalada. Es una opción de puta madre, pero es perder un día entero y después de valorarlo decidimos que dormir fuera y todo nos liaba mucho con lo que mejor dejarlo para otra ocasión. Lo que si queríamos hacer de todas todas era subir hasta arriba del todo pero: meeeeeeg. Dos meses de antelación y todos los permisos ya expedidos. Hasta mediados de junio nada disponible. A la mierda, vamos.

Consejo: si queréis subir hasta la cima del Teide pedir permiso con el máximo de tiempo posible de antelación o se os quedará más o menos la cara que se nos quedo a nosotros. De tonto, por supuesto.

Así que mierda para nosotros, nos quedamos sin subir al Teide y nos tendremos que conformar con alguno de los otros dos senderos que salen desde la estación superior.

Y una vez decidido (por exigencias del guión, pero decidido) ya lo que hacer, pues a pensar cuál será la mejor hora para ello. Depende un poco de lo que quieras hacer. Nosotros nos decantamos por subir con el primer teleférico, para eso de poder ver el Parque con la menor gente posible y así luego tener aún todo el día por delante. Así que listo, una cosa menos.

La Cueva del Viento

Con el Teide ya en nuestra agenda, otra cosa que no nos queríamos perder era la visita a las Cuevas del Viento, en Icod de los Vinos. Estas cuevas, abiertas al público desde hace menos de 10 años, son los tubos volcánicos más largos del mundo fuera de Hawái y como que Hawái nos queda un poco lejos, pues nos iremos a ver estas.

Solo las puedes visitar bajo reserva previa, en pequeños grupos de máximo 15 personas y con la compañía de un guía y nosotros las descubrimos en la página web de la gente de La Gaveta Voladora. En verdad yo ya había leído sobre ellas y de lo peculiar del lugar así que, ya que estábamos en la isla, no podíamos perdernos la experiencia de poder recorrer parte del Teide no solo por la superficie sino también por dentro.

La visita vale 25€ por persona y recordar, imprescindible reservar con antelación (aquí). Solo tienes que escoger en qué idioma quieres hacer la visita y claro está: Pagar otra vez.

Nosotros hemos hecho lo mismo que con el Teide y hemos reservado la primera visita del día, a las 9:00 por lo mismo, para eso de tener luego toda la jornada por delante para hacer lo que queramos, pero hay visitas durante todo el día así que no os preocupéis si no queréis pegaros el madrugón.

Observación de estrellas en el Parque Nacional del Teide

El Teide, icono indiscutible de Tenerife, es posiblemente la imagen más fotografiada de toda la isla. Más que nada porque estés donde estés lo tienes ahí echándote un ojo, pero lo que igual mucha gente no sabe es que su Parque Nacional es uno de los mejores lugares del planeta para la observación de las estrellas y todo eso que hay por allí arriba.

Eso se debe, principalmente, a que la altura media del parque es superior a los 2.000 metros de altura y está lejos de la contaminación lumínica que provocan los grandes núcleos urbanos. De hecho, la isla está protegida por la primera ley de protección del cielo, que regula la iluminación, la contaminación y el nivel de sobrevuelo de algunas zonas de Tenerife y La Palma, además de ser un “Destino Starlight”, que son lugares que acreditan la calidad de sus cielos para garantizar la contemplación de las estrellas y además, que tienen los medios para prolongar su protección.

Es por este motivo que nos hacía especial ilusión poderlo comprobar en primera persona y por eso la idea es mirar algo  desde casa para luego no llevarnos sorpresas.

Hay muchas empresas que organizan actividades de este tipo en la isla, nosotros, por recomendación de los chicos de La Gaveta, nos decantamos por Discover Experience (aquí) y en concreto por la actividad El Universo en tus manos.

Se trata de, con la ayuda de un guía experto, “realizar un recorrido por los objetos celestes más interesante de cada noche”. Todo ello utilizando telescopios de última generación para ver “galaxias, planetas o cúmulos como seguramente nunca antes habían visto”.

El precio es de 25€ por persona, tiene una duración de unas dos horas aproximadamente y es, sin duda alguna, una de las actividades que más ilusión nos hace.

Solo nos hizo falta unos intercambios de correos con ellos para que nos recomendaran lo que ellos creían que era la mejor opción para las fechas en las que viajábamos y, eso sí, hacer el pago mediante transferencia para confirmar la reserva y ahora ya sí que sí, todo reservado.

Veremos el Teide desde lo alto (o prácticamente desde lo alto, de acuerdo) veremos lo que esconde en sus adentros y veremos el cielo que lo cubre desde uno de los mejores lugares del mundo para hacerlo, y todo esto a poco más de tres horas de casa. Y ojo, que esto es solo el comienzo, no olvidemos que después viene lo mejor de cada viaje, vienen las sorpresas, la hora de la improvisación, vienen los lugares secretos que te dicen los lugareños, vienen esos bonus track que tanto me gustan, esos – que hacemos mañana? Viene el viaje de verdad, que de momento, esto, recordar, es solo desde el sofá.

Seguimos!! Y ahora ya si…a volar!

 

 

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