Crónicas del Danubio. Etapa 1: Donaueschingen – Tuttlingen

Mi viaje en bici por el Danubio empezaba cuando Bernd me despertaba como a las 7:00 de la mañana para irse a trabajar. Hoy también es un día especial para él ya que al salir del trabajo coge un vuelo a Dublín para pasar el fin de semana en la capital Irlandesa así que imaginaros el buen humor de los dos: uno para Dublín y el otro a pedalear!
La verdad es que estos dos días en Múnich se me han pasado muy rápido y han dado mucho de sí, pero yo ya tenía ganas de agarrar la bicicleta y empezar a devorar quilómetros como un loco pero para que eso pasara aún quedaba un buen rato.

Con Bernd nos hemos despedido en la estación de Harras ya que cogíamos líneas distintas de metro y ha sido una vez que ha girado la esquina que ya el chip, de repente, ha cambiado. Hacer el guiri por Múnich está muy bien, pero para que nos vamos a engañar, yo venía aquí a recorrer el Danubio en bici y eso es justo lo que tocaba hoy.

Bicicleta

Y para eso que necesito? Exacto, una bicicleta.

Como ya sabéis tenía una reservada con la gente de Radius Tours que, para tenerlo más a huevo, tienen su sede en la Hauptbahnhof, también conocida, para mi alegría, como Central Station, es decir, de donde salen todos los trenes de Múnich incluido el mío que me llevaría a Donaueschingen.

Así que a las 8:30, justo cuando abrían, yo estaba allí ya en la puerta para recibir a mi niña. El trámite ha sido muy fácil y rápido, ya tenían la bicicleta preparada para mí, toda equipada y con mi nombre puesto en el asiento en una etiqueta.

Gracias a dios, o a quien sea, no te piden para el alquiler ninguna tarjeta de crédito y eso es algo que he agradecido ya que de ser así hubiera tenido un señor problema. Solo necesitas un número de tarjeta, en mi caso de debito, y el DNI o pasaporte. Pagar, firmar el contrato y ala, a pedalear! Al final el alquiler de la bicicleta para diez días, las alforjas, la bolsa delantera y un seguro que le he sacado por si acaso me ha salido por 229, 80€. No sé, yo creo que está bien. Y además es una buena bici.

Transporte hasta Donaueschingen

Y con la bici ya en mi poder pues a comprar el billete!

Aquí he de reconocer que he sido un palurdo ya que por esperarme al último momento me han clavado nada más y nada menos que 63€! Cuando ayer me salía, que lo miré, por 45. Pero bueno, de todo se aprende así que con la puñalada en el costado a esperar a mi tren.

No olvidéis que para subir la bici al tren le tenéis que comprar también un billete, que sale por 5€ y sobretodo tenéis que mirar que el tren que pillareis se le pueden meter las bicis. En principio, a los únicos que no se pueden subir bicis es con los ICE, que son los trenes rápidos, pero tampoco no me hagáis mucho caso en eso, mejor preguntar antes de comprarlo.

Vagón para bicis

Vagón para bicis

A mi me tocó en el suelo

A mi me tocó en el suelo

Para ir a Donaueschingen no hay tren directo sino que tienes que parar en Ulm para hacer transbordo.

Un consejo, mirar de ir por faena para subir al vagón destinado a las bicis ya que se petan. Yo con mi empanada he llegado el último y me ha tocado ir todo el rato en el suelo, aunque tampoco es que me haya importado mucho, la verdad.

Esperando el segundo tren en Ulm

Esperando el segundo tren en Ulm

De Múnich a Ulm es nada, hora y cuarto que se pasa volando, el temita lo tiene el otro, típico regional que para en absolutamente todas y cada una de las estaciones que encuentra por el camino haciendo el trayecto interminable: más de dos horas y media para hacer menos de 190 quilómetros.

Pero más vale tarde que nunca y ya por fin en Donaueschingen toca preparar la bici. Nada, a la salida de la estación, aprovechando un banco y que por fin parece que sale el sol es el momento ideal para desparramar todos los bártulos en el suelo y empezar a organizar todo el equipaje. Tampoco es cuestión de rompernos mucho el coco ya que será con el paso de las días que vayamos viendo como nos va mejor tener todo dispuesto así que en menos de media hora ya estaba montado en la bicicleta y en busca de las fuentes del Danubio.

Montando todo el tinglado ya en Donaueschingen

Montando todo el tinglado ya en Donaueschingen

El Danubio, oficialmente, nace en una especie de sumidero que hay en los jardines del palacio de los Füstemberg, adinerada familia del pueblo y dueña de la mitad de él desde hace más de 500 años. Normalmente uno se puede acercar hasta él para hacerse la típica foto y contemplar las burbujas que brotan del estanque pero, como no podía ser de otra manera, están en obras. Lo que escucháis, parece que me persiguen, donde voy activo el sector de la construcción o yo no sé qué pasa pero esto ya empieza a ser cachondeo. Como mínimo las he podido ver desde lo alto de la balconada que da a la Iglesia y la verdad es que son curiosas, parece mentira que de allí, de esas burbujitas, nazca un río que recorrerá casi 3.000km y cruzará por 10 países distintos pero así es. Estas pequeñas cosas son las que más me gustan de viajar.

Las fuentes del Danubio....en obras

Las fuentes del Danubio….en obras

Esas burbujas se convierten en un río de 3.000km

Esas burbujas se convierten en un río de 3.000km

Selfiefuentes

Selfiefuentes

 21/08/2015 Etapa 1: Donaueschingen – Tuttlingen (38,8km) [38,8km]

Pero sin mucho tiempo para la reflexión ya que son más de las 16:00 toca salir de aquí. Vuelta sobre mis pasos y ahora sí, a empezar a pedalear en serio.

Plaza de Donaueschingen

Plaza de Donaueschingen

No os penséis que es ver las fuentes del río y ya desde allí ir a su vera hasta el final, que va.

Al principio se trata de ir empalmando paseos con carreteritas abiertas al tráfico (aunque la verdad, muy escaso) y de vez en cuando va apareciendo por sorpresa. Eso sí, siempre se va intuyendo en la distancia aunque claro, a estas alturas no es más que un riachuelo.

Esta etapa transcurre entre campos de cultivo y pequeños pueblos...

Esta etapa transcurre entre campos de cultivo y pequeños pueblos…

No es hasta el siguiente pueblo después de Donaueschingen, Pfohren, a poco más de 5 km que lo cruzamos por primera vez. Es un momento especial, aquí ya ha recogido las aguas de unos cuantos afluentes y ya empieza a dejar de ser un riachuelo, y nosotros, que estaremos junto a él durante 600 km lo cruzamos por encima por primera vez, obviamente es momento de que caiga una foto de rigor. Selfie de turno (es lo que tiene ir solo) y a continuar.

Pimer puente sobre el Danubio

Pimer puente sobre el Danubio

En Pfohren tenemos un curioso palacio, que podemos pasar a ver, no obstante la ruta pasa casi por el lado, y de aquí ya empieza la tónica que seguirá durante un buen rato. Tramos a la par del Danubio combinado con tramos en los que cruzaremos inmensas plantaciones de yo que sé que en donde lo que tendremos es trabajo para que no se nos meta ningún mosquito ni en los ojos ni en la boca, aunque también os digo algo, después del tercero ya te da igual, hay que verlos como proteínas.

Pfohren

Pfohren

Este trozo es muy llevadero de hacer pues casi todo es en llano y lo que más me sorprende es lo excepcionalmente bien señalizado que está. Es completamente imposible perderse. A la que hay un cruce o un desvió, pam, señal que te vi. Una muy grata sorpresa pero es que si además le añadimos que la guía de Bike Line que llevo es precisa a más no poder. Pues vamos, que hasta borrachos se puede hacer.

Solo tenemos que ir siguiendo las señales

Solo tenemos que ir siguiendo las señales

Y eso irá bien ya que en el siguiente pueblo, Geisingen, encontramos un estupendo Beer Garden pero con una particularidad: Solo sirven cervezas de litro! Lo que escucháis. Y claro, no haremos al feo así que ya me veis a mí, con el estomago vacío (solo había comido un cacho de pizza en la estación de Múnich), metiéndome entre pecho y espalda una jarra de cerveza más grande que mi cabeza. Y luego claro, a pedalear.

Callejuelas de Geisingen

Callejuelas de Geisingen

Bicicleta y cerveza fría...genial combinación

Bicicleta y cerveza fría…genial combinación

A partir de aquí la tónica es más o menos la misma (o yo que no me enteraba mucho después de la cerveza) hasta que pasado Immendingen, de repente, zas, el río desaparece, solo queda de él el cauce seco y ya está. Porque? Pues porque justo aquí el Danubio se filtra por la tierra a razón de 10.000 litros por segundo y no vuelve hasta el siguiente pueblo, Möhringen, el cual cruzamos por su centro hasta coger nuestro primera pista no asfaltada pero sin duda, la más bonita del día, es un tramo montañoso cubierto por un frondoso bosque que no deja ver el sol y en el que solo estamos nosotros y el Danubio. Genial vamos.

Primeros tramos sin asfaltar antes de llegar a Tuttlingen

Primeros tramos sin asfaltar antes de llegar a Tuttlingen

Aquí ya llevo pedaleados unos 30 km y nuestro destino se acerca: Tuttlingen.

El Danubio a su paso por Tuttlingen

El Danubio a su paso por Tuttlingen

Rathausplatz de Tuttlingen

Rathausplatz de Tuttlingen

En la guía marca un camping en la zona de las piscinas y hacía el me dirijo cuando de repente:

-Mierda!! Está cerrado!!

A ver, a ver, a ver, no me jodas que son ya casi las 19:00 de la tarde y el siguiente camping está a más de 30 km y no quiero tener que pagar ya un hotel el primer día así que rápidamente hacía la oficina de turismo a ver qué pasa.

-Mierda!! También está cerrada!

A ver, es Agosto, no puede ser que esté cerrado así que de vuelta hacía las piscinas y a ver si entiendo algo. Si no, a malas, salto y me meto dentro.

Pero no hizo falta, resulta que al llegar de nuevo me encuentro a una madre y una hija de Leeds, que también están haciendo la ruta y que me cuentan un poco la situación. No es un camping, sino una zona de acampada en la que para acampar tienes que ir a pedir la llave de las duchas y los baños y pagar 5€ por persona o familia a una especie de balneario que hay en la ciudad y el cual ellas no encontraban peeeero, yo sí, porque había pasado por delante así que ya nos ves a los 3 hacía el balneario.

Una vez allí muy fácil, te apuntas, dejas 20€ de depósito (que te devuelven cuando devuelves la llave), pagas los 5€ de rigor y venga, ya tengo sitio para dormir.

Primera noche en ruta; Tuttlingen

Primera noche en ruta; Tuttlingen

El balneario este se llama TuWass y en la guía de BikeLine está marcado así que es fácil encontrarlo. Menos de 5 minutos desde el camping en bici.

Y mi primer día de ruta llegaba ya a su fin.

La verdad es que estaba reventado es poco, entre el madrugón, el transporte y los 38,8km que han salido al final hoy solo pensaba en montar la tienda y echarme a dormir pero tenía que aprovechar las duchas, geniales por cierto, con el agua ardiendo y súper limpias, e ir a comer algo al centro. No me maté mucho, un curriswurt con patatas en una cafetería, una cerveza de medio litro y ahora si, al sobre, que mañana será otro día y, según dicen, el día más duro de todos los de este tramo del Danubio.

Pero eso ya se verá, ahora, a descansar.

El Danubio

El Danubio

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